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TEATRO LARA

17 de Marzo 2020

Un lugar mágico

El próximo 17 de marzo se celebrará el 10º aniversario del Festival Internacional de la Publicidad y el Humor, Smile Festival en el Teatro Lara de Madrid. No pierdas la oportunidad de celebrarlo con nosotros, inscríbete hasta el 14 de febrero

Aconsejado por el antiguo revendedor de billetes Ramón García, buen conocedor del funcionamiento del público madrileño, el empresario Cándido Lara, tan astuto negociante como ignorante en materia teatral, aceptó la sugerencia de aquel de incluir un teatro en el nuevo edificio de vecinos que estaba construyendo en la Corredera. Así fue levantado el Lara aprovechando los dos espaciosos patios de que disponía la finca y el solar contiguo a la calle de San Roque número 10. El proyecto fue del arquitecto Carlos Velasco que diseñó un local con tres vestíbulos, «pequeño, proporcionado y de agradable aspecto», conocido popularmente como la Bombonera de don Cándido.​ Fue inaugurado el 3 de septiembre de 1880 con la obra de Bretón de los Herreros Un novio a pedir de boca. Siguiendo la consigna de su opulento dueño y empresario de «contratar los actores más caros», se estrenó el local con la singular compañía formada por actores de la talla de Julián Romea, Balbina Valverde, o el cómico Antonio Riquelme.

El local, inspirado según algunos estudiosos en el «Palais Royal» parisino​ presentaba fachada clásica con tres cuerpos con zócalo, «orden gigante intermedio» que abarcaba «dos plantas y las galerías de coronación». Dentro, la sala se distribuía en cuatro pisos con «delicada estructura de fundición y barandillas», todo con mucho gusto y bien proporcionado. El diseño incluía un café en la planta baja que no llegó a instalarse al negarse a ello los actores de la compañía reunida para

el lanzamiento del local. Los planos muestran también que la entrada a los fosos del escenario se hacía por la finca vecina, con entrada por la calle de San Roque,que con las reformas sería sustituida por la escalera de incendios y la zona de carga y descarga. Debido a la normativa municipal vigente en 1872, dispone de claraboyas en la cúpula, telón de acero y dos depósitos de agua, uno en el techo y otro en el suelo, como medidas contra los incendios.

Sin especializarse en ningún género, abarcó desde el popular género chico a la comedia burguesa. En él actuaron algunos de los más destacados intérpretes españoles de los siglos XIX y XX, como Lola Membrives, Rosario Pino, Leocadia Alba, Catalina Bárcena, Emilio Thuillier, Jerónima Llorente o Ricardo Zamacois. Entre sus estrenos de mayor éxito estuvieron Los intereses creados (1907) de Benavente,Canción de cuna (1911) de Martínez Sierra, o el ballet de Falla, El amor brujo (1915).

A la muerte de Cándido Lara, en 1915, quedó el negocio en manos de su hija y con la dirección Luis Yáñez. Entre 1910 y 1930, la empresa superó el inconveniente urbanístico que supuso la dilatada construcción de la Gran Vía madrileña y que bloqueó el acceso a la Corredera. Se aprovechó el impás para hacer obras en el edificio, que en 1916 se le confiaron al arquitecto Pedro Mathet que hizo desaparecer el querido café donde hicieron tertulia Vital Aza, Benavente, Echegaray, Martínez Sierra, Julián Romea y los hermanos Álvarez Quintero, pero le diseñó una portada ‘al gusto francés’.